“Me apasioné por la historia y la cultura española hasta tal punto de no parar de viajar a España”

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Italia es un país con muchos atractivos, y con el que culturalmente compartimos algunos aspectos. Hoy entrevistamos a Sara, nuestra profesora de italiano, que nos introduce a la cultura italiana y nos cuenta su método a la hora de impartir las clases.

 

Le apasiona la historia y la cultura española

Sara, que es de un pueblo italiano de cerca de los Alpes, se define como una persona a la que siempre le ha encantado aprender y viajar: “Siempre he soñado con viajar, descubrir nuevos paisajes, historias y maneras de ver la vida. De pequeña me gustaba rodearme de animales, naturaleza y buenos cuentos. Al crecer, elegí no abandonar la magia y seguir estudiando idiomas y literaturas extranjeras. Me apasioné por la historia y cultura española hasta tal punto de no parar de viajar a España, desde los 17 años hasta los 33, cuando decidí establecerme definitivamente en Cataluña” nos explica.

 

Licenciada en Lengua y Literatura y en Comunicación Intercultural

Ha estudiado una licenciatura en Lenguas y Literaturas en la Universidad de Trieste, una especialización en Comunicación Intercultural y un Máster en Traducción Editorial. “Durante muchos años me he dedicado a la enseñanza del italiano y del castellano en diferentes institutos públicos, sobre todo en Italia, pero también en España y Francia” afirma.

 

Programas europeos le permitieron trabajar fuera de Italia, siendo España uno de los sitios.

“Gracias a los programas ofrecidos por la Unión Europea, durante mi época de estudiante, pude participar al proyecto Erasmus y cursar un año de universidad al extranjero, a parte de los proyectos Comenius y Leonardo, los cuales me permitieron trabajar como profesora de italiano en una EOI española, en una escuela secundaria en Francia, y hacer unas prácticas laborales en una empresa de consultoría especializada en proyectos internacionales en Granada. Estas experiencias contribuyeron mucho al desarrollo de mis competencias, pero también de mi identidad, a ampliar mis perspectivas y aprender muchísimo sobre los diferentes enfoques de enseñanza y los estilos de aprendizajes” sigue.

 

Participación el proyectos de voluntariado

Sara también ha formado parte de proyectos de voluntariado social: “En mi trayectoria profesional, siempre he intentado dedicar tiempo al voluntariado social y esto me ha dado la gran oportunidad de conocer más de cerca otras culturas como la romaní, la afgana, la paquistaní y la marroquí, entre otras” afirma. “Quizás el viaje más intenso y profundo de mi vida ha sido gracias al encuentro con personas de tan diferentes orígenes y experiencias de vida, lo que de verdad me ha permitido ampliar mis conocimientos en muchos ámbitos y tener más conciencia del lugar que ocupo en el mundo” concluye, haciendo referencia a las experiencias interculturales vividas.

 

Como se parecen el español y el italiano

Al preguntarle sobre las similitudes y las diferencias entre el español y el italiano nos responde: “Ambas lenguas, al ser de origen romance, presentan muchas características lingüísticas comunes que hacen que, a primer impacto, las dos lenguas resulten comprensibles entre sí. Sin embargo, tanto el español como el italiano, son dos lenguas que conservan una estructura morfosintáctica y verbal propia, de cierta complicación. A un estudiante italiano, al principio, le puede resultar más fácil aprender español: tiene menos artículos, las declinaciones del plural son más sencillas, con el aprendizaje de un número bastante bajo de palabras podrá comunicarse de manera correcta…  sin embargo, a medida que irá estudiando el idioma, éste se hará más difícil. Hay sonidos propios del español que cuestan a pronunciarse, a un nivel más avanzado, la gramática y el vocabulario se complican, escribir con propiedad también requiere dedicación… En cambio, un estudiante español de italiano, al principio deberá poner más esfuerzo para aprender a hablar correctamente pero, una vez superada la dificultad inicial, le será, quizás, un poco más fácil evolucionar con el aprendizaje” explica, remarcando que  a lo largo de los años ha notado que estudiantes de las dos lenguas tienen la misma fascinación a la hora de aprenderlos, “A los italianos el español les encanta porque lo encuentran un idioma pasional, musical y divertido, y lo mismo suelen pensar los españoles del italiano” concluye.

 

Nuestra profesora de italiano

Con nosotros, ha empezado a trabajar impartiendo clases de italiano a un grupo de jóvenes que harán una movilidad europea que tendrá lugar en Turín. “Lo que más me divierte de enseñar italiano son los falsos amigos ya que llevan a situaciones muy divertidas: cuando explicas, por ejemplo, que “caña (escrito: cagna)” en italiano significa “perra”,  “gamba”: “pierna” y “burro”: “mantequilla”… ¡es difícil mantenerse serios! con ejemplos como ese» explica.

 

Como organizas las clases

“Siempre intento ser creativa en las clases. Lo que es importante para mí es que las personas se lo pasen bien, y vayan aprendiendo a través del disfrute y el gozo. Los enfoques que aplico varían mucho según el grupo, la necesidad, la motivación y las expectativas pero también considero mucho las características individuales. Al tener una formación clásica, para mí saber un idioma va más allá de saberse comunicar más o menos correctamente. Me gusta que el alumnado aprenda también a escribir y hablar con cada vez más propiedad, como también que conozca sobre la cultura del país.  Por esto, a lo largo de los años he ido desarrollando un método que fusione los enfoques comunicativos actuales con una atención a lo clásico. Busco siempre material nuevo, a menudo lo creo personalmente, utilizando música, vídeos, revistas de interés, e intento proponer actividades estimulantes como juegos o tareas que usen materiales auténticos. Si el nivel lo permite, a veces acudo a la literatura para experimentar. Una vez, una profesora mía de inglés me reveló el secreto de que cada lengua aprendida es como tener un nuevo corazón… lo que trato con mi profesión es facilitar que estos corazones se forjen en quien aprende, para que pueda vivir el mundo con más sabor.

 

Su opinión sobre el futuro de la educación

“Cuando pienso sobre el futuro de la educación, siento que en estos tiempos estamos en un proceso de verdadera revolución educativa: por un lado las herramientas digitales se convertirán en un instrumento fundamental y valioso para la enseñanza de idiomas, y por el otro, creo también, que las metodologías de educación no formal e informal irán conquistando terreno, y siempre más personas buscarán ambientes de aprendizaje auténticos, más dinámicos, y quizás también fuera de las aulas” finaliza.

Sara es traductora, te dejamos su página web:

https://www.sarampiontraducciones.com

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